Qué Hubiera Pasado Si
Hace tiempo cuando era una adolescente, caía en mis manos, de vez en cuando,
revistas llamadas “femeninas”, eran entretenidas y pasaban de mano en mano, no
recuerdo muchos de los contenidos y solo recuerdo claramente unos historias llamadas
“Que hubiera pasado si...”; en ellas se narraban disyuntivas terribles, elecciones de
caminos opuestos, parejas tortuosas, culpas horribles, esposas traicionadas, maridos
adúlteros... Y por supuesto el relato acababa con una moraleja, o mejor dicho, con una
moralina.
Eran terribles, nunca había esperanza ni solución, vamos un puro drama.
Pues durante mucho tiempo mi vida se pareció a ese Que hubiera pasado si...
Que hubiera pasado si hubiera tenido hijos.
Que hubiera pasado si no hubiese tenido Endometriosis.
Que hubiera pasado si no me hubiesen operado tantas veces.
Y un largo etcétera.
Cuando tuve mi primer aborto, entré en una depresión profunda, y cuando supe que no
tendría hijos, la depresión volvió, hasta me decía “ahora mi hijo hubiese cumplido 1
años, ahora 2 años” y así hasta que me di cuenta que lo que me estaba haciendo a mi
misma era peor que lo que me hacía la enfermedad, me estaba convirtiendo en una
persona huraña, antipática, triste y odiosa. El mundo entero tenía la culpa y yo estaba
enfadada con el mundo entero.
Me costó, pero salí del pozo y durante mucho tiempo olvidé lo mal que lo había pasado
y seguí con mi vida.
Por las tardes me gusta navegar por internet, ver “pelis”, series y no sé por qué, puse
en un buscador de internet “Endometriosis”, quería saber si había cambiado algo, que
noticias había, cotillear un poco y lo que encontré fue la página de una asociación en
Madrid. Me llamó la atención porque era una página alegre, optimista, bonita, y me
dije “Ojalá hubiesen existido antes, ahora ya no me hace falta”, (volvieron los
pensamiento egoístas) leí un rato y seguí navegando por internet, pero curiosamente
entraba muy a menudo, leía historias, historias de mujeres que lo estaban pasado mal,
muy mal y recordé.
Recordé lo sola que había estado.
Recordé el miedo que tuve.
Recordé la culpa.
Recordé las depresiones.
Hospitales, pruebas, quirófanos.... Y lloré con ellas, lloré por ellas.
Y pensé que detrás de esas mujeres, había mujeres fuertes, mujeres que no se
conformaba, pero a la vez vi que había mujeres tristes, y me dije que quizá pudiese
trasmitirles una rayo de luz, un poco de tranquilidad y paz.
Y empecé a escribir yo también, y conté mi historia y me di cuenta que, aunque para mí
ya no había esperanza y que las ayudas llegaban tarde, podía dejar de pensar en mí y
pensar en otras personas y podía AYUDAR.
Me di cuenta que escribir ayuda y que compartir ayuda también.
A la vez que leía, me daba cuenta que es imprescindible contar, y si es preciso, gritar a
los cuatro vientos, que somos muchas, que la Endometriosis, no es una enfermedad
“normal” que es una enfermedad que rompe ilusiones, rompe vidas, que es peor el dolor
del alma que el dolor físico, que afecta no solo a quien lo padece sino a todos, porque
en todos nosotros está la compresión, la solidaridad y el apoyo que las enfermas
necesitan.
Que no debemos dejar que el dolor en la mujer se convierta en “normal”, que todos
debemos colaborar para romper tabúes y no aceptar en el siglo XXI que la regla en
algunas mujeres el dolor sea tan invalidante que no les permita vivir.
Tenemos que lograr que todas las adolescentes sepan qué es la Endometriosis, y
tenemos que poner cerco a la intolerancia y a la ignorancia.
Tenemos que ser capaces de cambiar pensamientos, cambiar ideas, cambiar “roles”.
Puede que ayude un embarazo, pera también ayuda un beso, una caricia, un abrazo.
Soy una enferma de ENDOMETRIOSIS que ya no lo está, pero esta enfermedad es
como ser alcohólico, aunque no bebas lo sigues siendo pues los graves efectos
secundarios los tendré siempre.
Soy una mujer que ahora disfruta de su vida y de su rutina diaria y que no se resigna a
que mujeres jóvenes, profesionales y preparadas, sufran.
Por un tiempo pensé que era rara, nadie tenía mi enfermedad, bueno tampoco lo iba
preguntando por ahí, pero como no sonaba por ningún sitio... Solo conocía a dos seres
vivos con Endometriosis: la perrita Schanuzer miniatura que tenía mi hermana y yo.
Como comprenderéis existía un lazo muy especial entres nosotras y hasta llegué a
pensar: Ya está, es ambiental, y está cerca de mi familia
Que bobada ¿verdad?, pero seguro que ninguno habrá oído que hay otras “hembras”
que la padecen, por lo menos es lo que dijo el veterinario, “esta perrita tiene
endometriosis”.
“Tusi” era una perrita muy guerrera y cariñosa e incluso tuvo un embarazo psicológico,
tenía leche en las mamas y tuvieran que operarle.
Casi, casi como yo, pues mis hormonas estaban tan revolucionadas que hasta tuve
problemas con “la prolactina”, vamos que no me he privado de nada.
Total que aquí estoy yo escribiendo este relato para ayudar, no sé muy bien en qué,
pero si mis pensamiento y mis sensaciones ayudan, pues... bienvenidos sean.
Quiero contar que ahora ya no hay más “Que hubiera pasado si...”, procuro vivir el
presente y dejar el pasado donde debe estar: atrás
Voy a intentar transmitir mi optimismo, mi fuerza, mi ganas de vivir, de viajar, de
disfrutar y de ayudar en lo que pueda.
En una ocasión una enfermera me dijo, “yo no sé por qué no me hacen caso y estudian
el aspecto psicológico de la enfermedad pues después de tantos años me he dado
cuenta que todas las que tenéis Endometriosis sois muy similares, tenéis un carácter
parecido”, me llamó la atención, y ahora he comprobado que en el fondo tenía razón,
somos luchadoras y fuertes.
Y bueno pues nada más, espero que esta pequeña reflexión nos ayude y que dentro de
poco podamos leer en nuestra página web y en todos los periódicos:
“DESCUBREN LA CAUSA DE LA ENDOMETRIOSIS”
El “Instituto de Investigación de la Endometriosis”, ha descubierto después de
numerosos ensayos clínicos fallidos, la causa de la enfermedad más común entre las
mujeres en edad fértil.
El equipo de investigadores capitaneados por la Dra. Serrano, ha presentado sus
resultados en el último congreso de Ginecología realizado en Madrid.
“Estamos de enhorabuena, ha dicho la Dra. Serrano, después de años de duro trabajo,
hemos aislado el gen causante de la migración del endometrio y podemos augurar la
cura en un plazo de meses, así mismo hemos preparado una vacuna para administrarla
a todas las posibles afectadas”
Mediante una simple analítica, se podrá comprobar si la niña es portadora del gen
defectuoso y se si el resultado es positivo, se le administrará la vacuna.
El Ministerio de Sanidad junto con la Consejería de Sanidad están efectuando el
protocolo de actuación y se cree que en breve los laboratorios estarán en disposición
de realizar la prueba y cumplir los objetivos.
La Endometriosis dejará de ser una enfermedad crónica.
Que, estaría bien ¿verdad?
Actualizado (Jueves, 28 de Enero de 2010 15:46)



















